Las personas libres jamás podrán concebir lo que los libros significan para quienes vivimos encerrados.
Ana Frank.

16 oct. 2010

Un día de lluvia


12/10/2010
Me desperté por el agitado ruido de los árboles que se movían sin cesar debido a los vientos torrenciales que hoy se daban, las gotas caían brutalmente en la ventana que tengo situada en el techo la cual me permitía ver las estrellas en las noches despejadas. Me levanté un poco adormilada de las cálidas sábanas que cada noche me hacían viajar a un nuevo mundo, el mundo de los sueños. Me acerqué al armario y cogí mi sudadera favorita de color rojo fuerte, debes saber diario que uno de los colores que más me apasionan es el rojo, tras ponérmela cuidadosamente me acerqué a mi fiel espejo, digo fiel porque cada vez que me reflejo en él me veo bella por así decirlo, me miré fijamente y divisé un granito del tamaño de una gota de agua, a pesar de su pequeñez no soportaba tener tal cosa, corriendo fui al baño y me masajee con un algodón vertido en tónico sobre el grano; sí, señor, ahora estaba más tranquila.
Salí del baño. Sentía mis pies fríos, muy fríos, debía tapármelos si no quería coger un resfriado o no dejar de temblar. Fui al cuarto de Iván que seguía aún dormido como un tronco y naturalmente le robé las zapatillas, sus reconfortantes zapatillas, siempre tan calentitas y tan suaves; las mías se me rompieron hace poco así que tenía que hacerme con las de mi hermano o las de mi padre, que eran las más mulliditas de la casa.
Bajé al salón y puse la TV. Nada, no salía nada interesante. Apagué la TV y me fui a mi cuarto nuevamente, deseaba sentarme en mi ventana y disfrutar y sentir la lluvia. Adoraba contemplar como las diminutas gotas de agua caían y caían sin remedio alguno. Adoraba ver los árboles bailando con el frío viento. Adoraba escuchar el sonido tan reconfortante que me transmitía. Adoraba el olor a tierra mojada. Me senté al lado de la ventana y me puse a hacer dibujitos en el fino cristal: corazones, caritas, letras, todo lo que se me antojaba en aquel momento pero no tardé en sentir aburrimiento. Puse lentamente mis manos en el cristal pero rápidamente las quité no soportaba el frío horripilante que me transmitía el cristal, me dejaba helada, aunque eso me gustaba, me gustaba sentir el frío recorriendo mi cuerpo.
Me incorporé y miré a través de la ventana de nuevo, veía los pajaritos meterse en sus nidos, los perros buscando un lugar donde poder alojarse. Observé como las gotitas empezaban a limpiar el paisaje que nos rodea, sí, nuestra adorable naturaleza.
Me volví y me tumbé en la cama, estaba helada. En un pis pas mis pensamientos empezaron a resurgir, pero resurgieron de una manera placentera. Miles de recuerdos se me vinieron a la cabeza, uno de ellos el día que quedé con una gran amiga Jasmine, de nacionalidad inglesa, de cabellos rubios y lisos y de ojos verdosos, una chica verdaderamente guapa. Estuvimos tomando helados, yo dos ya que gracias a que soy muy patosa uno se me cayó y tuve que comprarme otro. Estuvimos riéndonos a carcajadas sin parar a respirar siquiera. Estuvimos bailando y haciendo miles de locuras en un milenario parque de mi pueblo, donde los árboles alcanzan alturas asombrosas. Un día como ninguno. También recordé el día en el que Javier me besó que por cierto no logro entender el por qué del beso, me parece imposible gustarle, siento que es demasiado para mí, si suena raro, lo sé, pero es que me parece tan perfecto y cuesta creer que alguien tan como él quiera a una persona como yo ¡Líos y más líos! Pero, ¿sabes diario? Daría cualquier cosa por volverle a ver, volver a ver sus grandes ojos verdosos, sus labios carnosos, su melena castaña, .... ¡Ah! ¿Por qué soy así? Un día intento pasar de él, no recordarle y al otro día estoy soñando con él, con verle ¡No puedo más! Ni siquiera sé que es de él y por supuesto a Ángeles no le voy a preguntar ya que no me gustaría que se enterara de que me gusta, dios sabe lo que se le pasaría por la cabeza a mi querida bribona ¡No! Prefiero guardármelo por ahora y dejar de pensar en él durante una larga temporada ya que si algún día le muestro mis sentimientos y me devuelve una respuesta no correspondida me entraría un dolor enorme y no quiero sentir eso, no quiero que me rompan el corazón, no quiero ser esclava de alguien que no me ama, no, ni hablar.
Me levanté de mi cama harta de darle rienda suelta a mis pensamientos. Siempre conseguían sacarme de mis casillas. Bajé a la cocina, mi estómago empezaba a hacerse notar. Traté de tomarme un calentito vaso de leche con cola-cao y unas tostadas con mermelada, hoy no me encontraba con muchas ganas de hacerme un festín para desayunar, hoy quería algo ligero. Tras terminar vi como mi familia empezaban a armar su ruido matutino, levantarse, gritar, bajar las escaleras como caballos, poner la TV y la radio a tope, .... ¡Qué cruz de familia!
Decidí ir a vestirme y después salir a pasear a mis dos perrillos, Lena & Fredi, me encantaba pasear en los días lluviosos por mucho frío que hiciera. 
Salí de mi casa con unas largas botas por si las moscas me daba por saltar en algún charco. Cogí a Lena y Fredi de la correa y empecé a andar hacia... donde me llevara el frío viento. Caminé y caminé. La lluvia caía sobre mí, empapando mi celeste chubasquero; la punta de mi nariz estaba congelada, tiritaba de frío. Lena y Fredi correteaban y se metían en los charcos ¿acaso no sentían el frío tan espeluznante que hacía? Parecía que no. Me senté en un banco que vi a lo lejos, estaba tapado por un enorme árbol que no dejaba que la lluvia lo traspasase. Tras unos minutos noté como alguien se sentaba en el lado contrario del banco, quise girarme a mirar pero tenía un mal presentimiento. Escuché como suspiraba el extraño, parecía algo cansado. Empecé a observar a mis perros pero ¡error! Lena no estaba me levanté y ... 
- ¿Este perro es tuyo? Parece que no quiere separarse de mí ¡Jajaja! - Me giré y lo vi, no me podía creer lo que veía.
- ¡Javier! ¿Tú..tú por aqu...aquí? - La palabras se me entrecruzaban y no me dejaban pronunciar.
- ¡Susan! ¡Qué sorpresa! Hacía años luz que no te veía - Cierto.
- Sí, desde que estuvimos en casa de Ángeles - Se quedó mudo, parecía que esa frase no era muy de su agrado.
- Sí...dess...desde..ese día - Frunció el ceño y me dio la correa de Lena. Me pareció verle aún más guapo que la última vez, su larga melena le resaltaba sus grandes ojos.
- Bueno Javier un placer haberte visto, debo volver a mi casa mis padres me esperan para almorzar - ¿Por qué los mejores momentos tienen que ser los que menos duran?
- ¿Te puedo acompañar? - ¿En serio me ha preguntado eso? ¡Qué alegría! 
- ¡¡Claaarooo!! - Lo dije casi chillando, me sentía muy contenta pero no quise aparentarlo mucho así que me puse un poco seria.
Empezamos a andar por las grandes calles silenciosamente. Ahora de verdad comprendía cuales eran mis verdaderos sentimientos hacia él. Le amaba. Sí, le amaba con locura. 
Aquí todo diario, mañana seguiré.

Tu enamorada Susana.



3 comentarios:

Martita dijo...

Holaa!
Ai me ha encantadoo! :)
Es que escribes genial! no se como lo haces pero ahh! Cada dia tengo mas ganas de leerte! Hay que pasara con Javier? Escribes pronto que me dejas intrigadaaa!
1besoo guapaa !

Marta dijo...

hola!!
como puedes escribir tan bien? joder si parece que el diario fuera mio!! parece que es real!! joder te lo digo en serio, me parece que soy yo la que escribe, y cuando cuentas algo me parece estar viviendolo... Dios, me encanta!! sigue asi guapisima que mola un monton :D
Besitos :)

andrea dijo...

vi un comentario tuyo en el blog de marta y entre en tu blog, es genial y te sigo, creo k podria ngustarte mi blog, sobre todo el apartado de la novela, me gustaria k entrases y la leyeses. mi blog es www.frikifrikibua.blogspot.com hablo de famosos, pero luego hay varios apartados y uno de ellos es novela.
bueno pasate y la lees a ver k te parece por favor!!!
besitos